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29/09/2010
España y la Unión Europea
Pocos años después de que se firmara el Tratado de Roma, en 1957, que sentaba las bases de lo que hoy conocemos como Unión Europea, España ya manifestó su interés, en 1962, por unirse a la Comunidad Económica Europea.


Pero la CEE era algo más que un acuerdo aduanero o un club comercial, se consideraban necesarios también unos requisitos políticos que la dictadura de Franco no cumplía. Así lo explicitaba el Parlamento Europeo en 1964
"Los Estados cuyos gobiernos carecen de legitimación democrática y cuyos pueblos no participan en las decisiones del gobierno —ni directa ni por medio de representantes elegidos libremente— no pueden ser admitidos en la Comunidad"
Europa fue, por tanto, un referente que sirvió de inspiración a los opositores al régimen de Franco, y de referente y modelo a los líderes políticos durante la complicada etapa de la Transición.

Fue el presidente Adolfo Suárez quien comenzó las negociaciones en 1979, que culminaron en 1985, con la firma del Acta de Adhesión de España a las Comunidades Europeas el 12 de junio de 1985. Durante el acto, el entonces presidente del Gobierno, Felipe González, pronunció estas palabras:
España aporta su saber de nación vieja y su entusiasmo de pueblo joven con la convicción de que un futuro de unidad es el único posible.
El ideal de la construcción europea es más válido que nunca, porque nos lo impone las exigencias del mundo de hoy, y más aún el de mañana
España entró en la Unión Europea el 1 de enero de 1986 y en los últimos 25 años se ha transformado profundamente, acercándose a la renta media europea, modernizando sus instituciones, sus infraestructuras, su economía, etc.
Merecen especial atención los fondos que España ha recibido, y sigue recibiendo, de los fondos creados para favorecer el desarrollo de las regiones y la convergencia con Europa. Estos fondos, fruto de la solidaridad de los europeos, han tenido un profundo efecto transformador y multiplicador en la España de los últimos 25 años.
En estos 25 años el mundo también ha cambiado mucho, la economía se ha globalizado y también los retos que afrontamos: política energética y lucha contra el cambio climático, crisis financiera, sostenibilidad del modelo social europeo, etc.
España y Europa afrontan retos que serían difíciles de entender desde una perspectiva nacional, de modo que podríamos decir que si la Unión Europea no existiera, los estados europeos estarían ahora ocupados en crearla. 

Asociación de Periodistas Europeos

Fundación Carlos Amberes

Hablamos de Europa

Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación


 

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